¿Tu barco avanza como si arrastrara un peso muerto?
No sirve de nada sospechar inmediatamente de la mecánica: el verdadero culpable suele ser mucho más insidioso. Bajo la línea de flotación, algas y moluscos se instalan sin avisar y transforman tu casco en un auténtico okupa marino. Estos simpáticos inquilinos, además de no pagar su parte del alquiler, frenan tus salidas y encarecen seriamente tus facturas de combustible.
Conocidos como fouling, estos parásitos silenciosos se instalan con rapidez y pueden costarte muy caro.
¿Qué es el fouling?
El fouling es la acumulación de organismos marinos (algas, moluscos, microorganismos) que se adhieren al casco de una embarcación. Este fenómeno natural es inevitable desde el momento en que un barco permanece a flote: el agua de mar está viva y el casco representa, para estos organismos, una superficie ideal donde fijarse, alimentarse y multiplicarse. Según el puerto, la temperatura del agua o la estación del año, esta colonización puede ser muy rápida.
Todo comienza con una fina película casi invisible, un film biológico llamado biofilm. Aunque parezca inofensiva, esta primera capa, estimulada por la luz y la fotosíntesis, actúa como un depósito viscoso que se forma muy rápidamente sobre cualquier casco. Una vez instalado, este film facilita la llegada de organismos más visibles: primero pequeñas algas, después algas más densas y, finalmente, moluscos.

Impactos en el rendimiento y el consumo
Más allá del aspecto estético, el fouling tiene consecuencias directas en el rendimiento de tu embarcación::
Pérdida de velocidad: un casco sucio aumenta la resistencia al agua, lo que ralentiza la navegación.
Sobrecoste de combustible: para compensar esa resistencia, el motor debe esforzarse más, lo que provoca un aumento significativo del consumo.
Desgaste prematuro: el fouling puede favorecer la corrosión y dañar ciertas partes sumergidas, incrementando los costes de mantenimiento.
Según diversos estudios, una embarcación fuertemente colonizada puede consumir hasta un 30 % más de combustible. En otras palabras, el fouling no es solo un problema ecológico, sino también económico.
La solución K‑Ren
En K-Ren, diseñamos fundas antifouling innovadoras que protegen eficazmente los cascos de las embarcaciones. Fáciles de instalar, impiden la fijación de organismos marinos mediante ocultación lumínica y garantizan un rendimiento óptimo durante toda la temporada.
Al elegir una solución K-Ren, reduces tus gastos de combustible, limitas el mantenimiento y contribuyes a una navegación más respetuosa con el medio ambiente.

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